Situado en un enclave magnífico, en la localidad Navarra de Almandoz, pasados los túneles de Velate en dirección Francia por la Nacional 121 se encuentra la “Posada-Palacio” (como ellos mismos describen) Beola.
Siempre me gusta seguir recomendaciones y nuevamente en este caso ha resultado un tremendo acierto toparme con este fantástico lugar.
Disponen de una nutrida carta con platos muy elaborados, así como cartas complementarias de temporada (caza, setas…). Probé una estupenda ensalada templada de hongos y langostinos, que no tiene nada que envidiar por textura y complejidad de sabores a otras que he tenido ocasión de probar en restaurantes de primerísimo nivel.
También me sirvieron un suculento solomillo (en realidad la ración es de dos solomillos) con unos hongos de temporada que estaban perfectamente elaborados, en su punto exacto.
El precio muy ajustado para la calidad y la abundancia de las raciones, no pagué más de 35 euros postre y café incluidos.

Lugar algo concurrido pero acogedor, con una buena carta de vinos y una completísima carta de postres, de la que sin lugar a dudas y tras ser convenientemente aconsejado por la camarera, recomiendo encarecidamente el pastel vasco con helado de cerezas. Uno de los mejores postres que he tenido ocasión de probar en los últimos meses. Indescriptible.
Puedo concluir diciendo que no tardaré en volver a este fabuloso restaurante.










