Me he quedado muy sorprendido cuando en menos de 20 minutos he conseguido sustituir un servidor por otro manteniendo absolutamente todo el contenido y servicios del primero en el segundo…
Este tipo de maniobras es una de las “magias” que se pueden realizar con un sistema Linux con un Kernel y módulos suficientemente actualizados como para que se pongan en marcha todos los dispositivos (tarjetas de red…) del nuevo servidor.
El es cenario es el siguiente: Equipo antiguo (Pention II 350, con 64Mb de Ram y 8 Gb de disco) a sustituir por uno no muy nuevo pero que le supera con creces.
Hay que decir que el nuevo servidor ya lo tenía “preparado”, es decir, tenía el disco particionado y con el gestor de arranque Grub cargado y configurado para que en la primera partición residiera un sistema bootable. De todas formas aunque no lo hubiese tenido así, lanzar un fdisk sobre el nuevo disoco, e instalar el grub tampoco cuesta mucho.
Con estas premisas ha bastado con “pinchar” el disco viejo como maestro del IDE 1 en el nuevo servidor, el disco nuevo como maestro del IDE2 y con un comando tan sencillo (y eficaz) como dd realizar una copia del contenido de la partición antigua a la nueva:
dd if=/dev/hda1 of=/dev/hdc1
Esperar 15 minutos a que se transfiera el contenido, y posteriormente ejecutar una pequeña comprobación sobre la partición destino:
fsck.ext3 /dev/hdc1
Tras esto, pongo el disco nuevo como maestro del IDE1 y saco el disco viejo. Arranco y a funcionar!!!
No cabe duda de que lo que ahora toca es cierta labor de tuning (e incluso alguna recompilación y actualización) para aprovechar al máximo la nueva arquitectura…










