Uno de mis favoritos en relación calidad-precio. Vino denominación de origen Cigales, lo probé por primera vez hace dos años en una visita a Burgos y me cautivó. Sus notas poco convencionales donde se pontencian aromas especiados y balsámicos me resultaron totalmente reveladoras. Del grupo Matarromera, las bodegas se construyeron en 1998 y dispone de barricas de roble americano y francés. Este vino está criado durante 14 meses.

En la cata podemos leer:
Dominan los tonos cardenalicios con importantes ribetes amoratados. En nariz dominan los tostados de la madera, vainilla y tabaco. En boca, se muestra carnoso y persistente, con un recio tanino dulce, y una acidez bien ensamblada. El final, elegante y armonioso.










