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Budapest: pedazo ciudad

Publicado por Javier en Viajes en agosto 21st, 2007

Menudo parón que ha pegado este blog… os aseguro que con motivos, y ahora tengo muuuchas cosas que contar.

Empezaré por relatar brevemente el viajecito realizado a Budapest y Praga, lo bueno y lo malo para que cada uno saque sus propias conclusiones. El caso es que ambas eran ciudades desconocidas para mí. De Praga me han contado muchas cosas pero no ha sido así con Budapest, que parece que es una ciudad un poco más desconocida.

Empezando por Budapest, el pasado 5 de Agosto tras dos horas y media de vuelo llegué a Budapest, tenía programado uno de esos viajes que incluyen alojamiento y desplazamientos, nada de visitas guiadas, que como autoguía me apaño bastante bien. El hotel en un viaje de estos para mi es lo de menos: con tal de que tenga cama y ducha me sirve casi cualquier cosa. En Budapest el hotel no era gran cosa; no estaba en el centro ni mucho menos, pero en 10 minutos de autobús urbano te plantabas en todo el cogollo.

Lo primero tras desembarcar en el hotel, apañarse un poco y darse prisa para empezar a patear la ciudad y de paso buscar algo para cenar. Tras llegar con el autobús al centro y nada más bajarme enseguida me di cuenta de que la ciudad me iba a gustar mucho. Lo primero que recorrí, Vaci Utca, una preciosa calle peatonal en la que se encuentran numerosas terrazas y restaurantes, en uno de ellos cené, luego hablaré de la comida que es impresionante. Por cierto, en Budapest por todas partes aparece Ut, Utca y ter, (avenida, calle y plaza respectivamente) y conviene prestar atención ya que un mismo nombre puede ser varias cosas, existe Vaci Ut, Vaci Utca y no estan precisamente cerca.

Una vez cenado, ya de noche, me apetecía contemplar las orillas del Danubio. Os pongo las fotos directamente porque no tengo palabras (Palacio Real y Puente de las Cadenas)

Puente de las cadenas

Detalle Puente de las cadenas

Palacio Real Budapest

Algo que me sorprendió muchísimo es que los rasgos de la gente son muy parecidos a los de los españoles, hay gente muy guapa por todas partes, y el idioma, parece un español mal hablado, es decir, los rasgos sonoros y la entonación son parecidísimos, solo que no entiendes nada, esto la verdad me dejó bastante inquieto.

Respecto a la gastronomía, solo decir que me pareció impresionante. Por lo que te cuesta un menú del día chungo en España, te sorprenden con platos muy elaborados, con materias primas estupendas, sabrosos y con un emplatado y presentación digna de restaurantes de los de aquí de 60€. El vino húngaro fascinante, tanto el tinto como el blanco.

Pinot húngaro

En concreto, un día quedé totalmente fascinado tras degustar un Goulash con Spätzel (ñoquis húngaros), regado con un Pinot Noir de estratosférico nombre “Garamvári Sz?l?birtok” que me dejó en un estado emocional indescriptible.

La ciudad es tremendamente agradable, tiene plazas muy bonitas y edificios carismáticos entre los que no hay que perderse: El parlamento, El puente de las cadenas, El Palacio Real, La basílica de San Esteban (hay ascensor para subir a la torre y se disfruta de unas vistas asombrosas), Iglesia de Matías, Bastión de los pescadores, Teatro de la ópera (la música está muy subvencionada y sale más barato acudir a una representación que hacer una visita guiada, en concreto yo estuve viendo la fuerza del destino de Verdi), Sinagoga Judía (la segunda mayor del mundo).

Me dejo muchas cosas, pero no quiero alargarlo demasiado, así que otro día más… Lo que sí quiero decir es que Budapest merece mucho la pena, para mí ha sido una de esas ciudades que te sorprende en todos los aspectos.

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